lunes, 22 de enero de 2018

MIS TEXTOS: "El prisionero"


Sam dudaba, ¿aquello auguraba algo maravilloso o era el presagio de un desastre?, pero si sabía que era la oportunidad que había estado esperando por tanto tiempo. Recordaba aún la última vez que olvidaron asegurar la puerta, el placer de volar, todo el alboroto que se armó  para atraparlo y la suerte que tuvo de que lo rescataran bastante maltrecho  de las fauces  de  aquel felino atigrado que pasaba horas observándolo.

La familia de Sam lo buscó en los parques cercanos, en las casas de los vecinos y en los postes de electricidad, pero él había desaparecido.  Después de casi tres días, cuando ya quedaban pocas esperanzas de encontrarlo, un fuerte aleteo en la ventana  llamó la atención de los niños.
- ¡Sam! Mamá, ¡volvió Sam!

Allí estaba Sam, hambriento, con algunas plumas menos  y lleno de polvo. Ni derrotado ni arrepentido,  pero sí feliz  de volver  a su hogar.

Beto





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