sábado, 27 de febrero de 2010
UNA FRASE
"AMAR NO ES MIRARSE EL UNO AL OTRO; ES MIRAR JUNTOS EN LA MISMA DIRECCIÓN".
Antoine De Saint-Exupery
Antoine De Saint-Exupery
LITERATURA: "MI MADRE LA OCA"
La vieja inmensa, inmóvil junto al fuego.
Largo rostro rugoso,
manos rudas.
Las llamas charlan en la chimenea
con el obeso calderón de cobre.
Las ristras cuelgan lacias,
Las magistrales ristras
de cebollas.
En la penumbra el fuego escoge
bien un surco reseco
junto a una boca mustia, bien
el voraz amarillo de unos ojos.
Hay gente allí muy quieta en la penumbra.
Tan callada, la gente,
como las ristras blancas,
esas tan blancas ristras de cebollas.
Mira, tú estás allí también, un poco aparte,
aunque nunca, lo sabes, podrán verte.
Como un ratón en la pared,
al otro lado, quedo inmóvil.
Qué bajas son las vigas, y qué oscuras.
Por fin bulle el caldero entre las llamas.
La enorme vieja ahora suspira.
Dónde se fue tu aliento, dónde el aire.
Tan pura es la quietud
que oyes la leve
huella de la ceniza. Entonces,
entre el oro del fuego, la caverna
de la gran boca. Un huracán susurra
“había una vez…”
Y nace todo.
Eliseo Diego
Largo rostro rugoso,
manos rudas.
Las llamas charlan en la chimenea
con el obeso calderón de cobre.
Las ristras cuelgan lacias,
Las magistrales ristras
de cebollas.
En la penumbra el fuego escoge
bien un surco reseco
junto a una boca mustia, bien
el voraz amarillo de unos ojos.
Hay gente allí muy quieta en la penumbra.
Tan callada, la gente,
como las ristras blancas,
esas tan blancas ristras de cebollas.
Mira, tú estás allí también, un poco aparte,
aunque nunca, lo sabes, podrán verte.
Como un ratón en la pared,
al otro lado, quedo inmóvil.
Qué bajas son las vigas, y qué oscuras.
Por fin bulle el caldero entre las llamas.
La enorme vieja ahora suspira.
Dónde se fue tu aliento, dónde el aire.
Tan pura es la quietud
que oyes la leve
huella de la ceniza. Entonces,
entre el oro del fuego, la caverna
de la gran boca. Un huracán susurra
“había una vez…”
Y nace todo.
Eliseo Diego
QUE PASÓ ESTA SEMANA
Empieza un nuevo año escolar y millones de niños volverán a la escuela, un espacio destinado a potenciar el desarrollo de capacidades y actitudes de los nuevos ciudadanos. Sin embargo, nunca como hoy nuestro mundo se ha visto remecido por tantos cambios, nuestro mundo se tambalea.
Estamos frente a una verdadera revolución que involucra nuevas maneras de sentir, de hacer, de relacionarse y que, al igual que los productos tecnológicos, en breves lapsos de tiempo van configurando nuevos hombres.
Un viejo maestro comentaba que en determinados momentos se sentía superado por sus estudiantes en conocimiento y experiencia, algo inaudito hace una década atrás. Es tan vertiginoso el avance que no da tiempo a padres y maestros de ver a quién tienen frente. No creo que se trate de hacer de padres y maestros unos sabelotodos.
Así como se hace imperiosa una nueva relación con la naturaleza, tal vez ya sea tiempo de revisar nuestra relación con los jóvenes.
El desafío es grande.
Estamos frente a una verdadera revolución que involucra nuevas maneras de sentir, de hacer, de relacionarse y que, al igual que los productos tecnológicos, en breves lapsos de tiempo van configurando nuevos hombres.
Un viejo maestro comentaba que en determinados momentos se sentía superado por sus estudiantes en conocimiento y experiencia, algo inaudito hace una década atrás. Es tan vertiginoso el avance que no da tiempo a padres y maestros de ver a quién tienen frente. No creo que se trate de hacer de padres y maestros unos sabelotodos.
Así como se hace imperiosa una nueva relación con la naturaleza, tal vez ya sea tiempo de revisar nuestra relación con los jóvenes.
El desafío es grande.
MIS TEXTOS: "CORAZA DE PLATA"
Te veo a pesar de la distancia,
rodeada de sombras, radiante.
Te oigo silenciosa, callada, muda,
hablando a mi corazón sin palabras.
Te huelo como se huele a la hierba,
al pasto, en noche de lluvia fresca.
Sabes a vida, a llanto, a risa blanca.
Te siento distante, callada, fría,
brillante con tu coraza de plata.
rodeada de sombras, radiante.
Te oigo silenciosa, callada, muda,
hablando a mi corazón sin palabras.
Te huelo como se huele a la hierba,
al pasto, en noche de lluvia fresca.
Sabes a vida, a llanto, a risa blanca.
Te siento distante, callada, fría,
brillante con tu coraza de plata.
viernes, 29 de enero de 2010
UNA FRASE
"UN GUIJARRO EN EL LECHO DE UN POBRE ARROYUELO PUEDE CAMBIAR EL CURSO DE UN RÍO".
Orison S. Marden.
Orison S. Marden.
LITERATURA: "ESCONDIDAS"
A los NUEVE años jugar a las escondidas era tocar el rostro de la felicidad.
En la casa de mis abuelos, todos los días invadíamos la tranquilidad de las habitaciones vacías para iniciar los juegos que duraban hasta entrada la noche.
Eran domingos de leche, de bizcochitos, de losetas rojas con castillos y mariposas, de tías estatuas que tejían en la sala principal.
Cualquier lugar era bueno para esconderse: el baúl con discos viejos y exiliados, el sofá-cama, la biblioteca que olía a polvo e inspiraba temor y respeto.
Nadie sabía ocultarse tan bien como yo. Aprendí incluso a confundirme con las paredes, con las puertas, a esconderme dentro de los relojes y las palabras. Esas mismas palabras donde espero en silencio que me encuentres.
Lorenzo Elguera
En la casa de mis abuelos, todos los días invadíamos la tranquilidad de las habitaciones vacías para iniciar los juegos que duraban hasta entrada la noche.
Eran domingos de leche, de bizcochitos, de losetas rojas con castillos y mariposas, de tías estatuas que tejían en la sala principal.
Cualquier lugar era bueno para esconderse: el baúl con discos viejos y exiliados, el sofá-cama, la biblioteca que olía a polvo e inspiraba temor y respeto.
Nadie sabía ocultarse tan bien como yo. Aprendí incluso a confundirme con las paredes, con las puertas, a esconderme dentro de los relojes y las palabras. Esas mismas palabras donde espero en silencio que me encuentres.
Lorenzo Elguera
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