domingo, 10 de febrero de 2019
LITERATURA: "El guardián del hielo"
Y coincidimos en el terral
El heladero con su carretilla averiada
Y yo
Que corría tras los pájaros huidos del fuego
De la zafra.
También coincidió el sol
En esa situación cómo negarse a un favor llano:
El heladero me pidió cuidar su efímero hielo.
Oh cuidar lo fugaz bajo el sol...
El hielo empezó a derretirse
Bajo mi sombra, tan desesperada
Como inútil.
Diluyéndose
Dibujaba seres esbeltos y primordiales
Que sólo un instante tenían firmeza
De cristal de cuarzo
Y en seguida eran formas puras
Como de montaña o planeta
Que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol.
Y así aprendí, en su ardiente y perverso reino,
A cumplir con la vida:
Yo soy el guardián del hielo.
José Watanabe
MIS TEXTOS: "El mago de Oz"
Se cumplen ya ochenta años del estreno cinematográfico: "El mago de Oz". Basada en el libro infantil del mismo nombre escrito por L. Frank Baum.
La película dirigida por un equipo encabezado por Víctor Fleming, narra la historia de Doroty, una jovencita de una rural Kansas que fantásticamente es transportada por un tornado a una tierra maravillosa llamada Oz de la que trata de regresar.
El desarrollo de la trama es lineal, no existen saltos en el tiempo. Los hechos se desarrollan sin grandes sobresaltos, la ausencia de picos tal vez sea el punto débil de la cinta.
El despliegue técnico y artístico, acorde con la época, es sencillo, siendo sus puntos altos el maquillaje y el sonido. Resulta bastante ingenioso el cambio del blanco y negro al color para trasladar al espectador de la realidad a un mundo mágico.
Punto alto es la actuación Judy Garland, en el papel de Doroty, y de un impecable reparto, quienes hacen que nos creamos la historia. La presencia de Garland le da a la película un leve tono gris, muy distinto al que le hubiese dado una candorosa Shirley Temple, actriz que también estuvo postulando a dicho papel.
El éxito de la película, como todo cuento de hadas, es presentarnos de manera amigable personajes en los cuales nos podemos proyectar e introyectar, en hacernos recordar que los grandes retos no se encuentra en el mundo, sino dentro de nosotros. También que hay un cielo azul sobre el arco iris , que no hay otro lugar como el hogar y que para llegar a nuestro destino basta con seguir el camino amarillo.
BETO
viernes, 4 de enero de 2019
¿QUÉ PASÓ ESTA SEMANA?: Más de lo mismo
Iniciamos un nuevo año y todo sigue igual. Atrás quedaron los buenos deseos, la esperanza de enmendar el rumbo y la fe en nuestro actual Presidente. Mientras magistrados, líderes políticos, gobernantes y exgobernantes se enfrascan en interminables discusiones, el bienestar de la población y las urgentes reformas se posponen, se pierden de vista, se olvidan.
Uno se pregunta: ¿Cómo estas personas llegan al poder? La respuesta sencilla: de cualquier manera, excepto por capacidad y cualidades morales, salvo honrosas excepciones.
Recuerdo a Platón esbozando en su "República" el ideal de una sociedad. En ella hablaba de una especialización y una selección de los mejores y más virtuosos para el gobierno. En nuestro caso, parece que hacemos lo contrario, y lo peor de todo: parece que intencionalmente.
Sólo queda confiar en nuestra propia capacidad y en nuestro esfuerzo para sobrevivir a nuestro Estado y a nuestros gobernantes.
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